Para romper con falsas ideas sobre el sexto tántrico, lo mejor es acudir a las fuentes clásicas. Ahora puedes hacerlo.

 

Tantra y sexo”. Antología de fuentes clásicas. Óscar Figueroa. Editorial Kairós

 

 

Cuando se escucha cualquier cosa que tenga que ver con “sexo tántrico” las ideas preconcebidas y los juicios y prejuicios se disparan.

Muy poca gente conoce, en realidad, de qué va eso del sexo tántrico y mucho menos de donde viene, aunque mucha gente lo une con la idea de meditación.

Para que puedas salir de toda duda y puedas disponer de un excelente material con el que romper tus falsos tabúes sobre el asunto, la Editorial Kairós ha publicado este interesante libro que, en realidad, es un estudio, selección y traducción del sánscrito de Óscar Figueroa.

Toda una antología de textos clásicos con los que puedes aprender cosas como:

-¿Qué dicen esas fuentes sobre el sexo y qué lugar ocupó este en sus doctrinas y prácticas?

-¿Cuál es la historia de la visión tántrica de la sexualidad y cuáles fueron sus motivaciones y símbolos?

-¿Justifica esa visión la representación moderna del sexo tántrico?

Estás ante uno de esos libros de lectura pausada y profunda en el que vas a descubrir trestimonios de una veintena de obras redactadas entre los siglos VII y XV y que, por primera vez, se han traducido al español desde el sánscrito.

Sexo tántrico como elemento de transgresión y transformación.

Un universo ritual, simbólico y contemplativo.

Pero, obviamente, no esperes un conjunto de ejemplos de prácticas actualizadas ni cosa por el estilo.

Es este un volumen erudito que puede marcar un antes y un después para quienes estén interesados en la verdadera raçíz y conocimiento del sexo tántrico.

Y como bien se señala al inicio del volumen: “Los textos traducidos a continuación dan testimonio de disciplinas, doctrinas e ideales presentes en ciertas corrientes religiosas de la India hace varios siglos” dejando claro que “la responsabilidad al leer, interpretar, compartir o cualquier otro uso que se le dé a estas traducciones, en su totalidad o parcialmente, recae por completo en el lector”

Y es que, efectivamente, del lector depende sacar un buen partido de la buena lectura de este libro.