Aprende Como tener paciencia y Serenidad en la vida cotidiana

“Serenidad en la vida cotidiana”

Si buscas tener paciencia y serenidad, lee esta frase: “¿Cómo se llama, esta tranquilidad sin causa precisa, esta sensación de que todo está en su sitio y de que no necesitas nada más? ¿es eso la serenidad?”

Cuando un libro como este que os presento hoy, abre desde su primera página con una pregunta tan sencilla y a la vez tan poderosa, es que vamos a encontrar en él más de lo que imáginamos al echar un vistazo a la contraportada. Si lo que buscas es como tener paciencia y serenidad en tu vida cotidiana, este es tu libro de cabecera.

André, ya es un “seguro de lectura” autor de muchos e interesantes libros entre los que destacaría “Los estados de ánimo. El aprendizaje de la serenidad”, que pronto comentaré en nuestra BiblioMind.

Como en el caso de “Un cerezo en el balcón” de Laia Monserrat, es también una de esas pequeñas joyas bibliográficas por su breve pero intensa extensión y el descubrimiento que nos hace de cómo desde lo sencillo podemos descubrir lo extraordinario.

Tras una sugerente introducción que yo calificaría de fotografía emocional de un preciso instante de serenidad, el autor desgrana en 25 textos, un epílogo y un apéndice, lo principal para darnos cuenta de que la serenidad que conlleva un estado de felicidad es más que posible.

“La percepción de una armonía entre el mundo y tú, que proviene, a la vez, de dentro y de fuera, que tiene que ver con el cuerpo y con la mente” y es que quizás, sea esta una de las mejores definiciones del estado de serenidad que todos y todas andamos buscando.

 

Cada texto es una sencilla invitación a la búsqueda de esa serenidad y el encuentro de aprender como tener paciencia que pretendemos en un mundo en constante cambio. “Sentarse” ante ese instante de calma en el que todo parece fluir y formarse un perfecto rompecabezas en el que todo encaja a la perfección. No tienes por qué leerlo de forma líneas, sino que es también una invitación a saltar de página en página para ir descubriendo o redescubriendo cada uno de los instantes mágicos por los que el libro nos va llevando.

En definitiva, como señala el autor en una de sus páginas, “De nosotros depende el cultivar esa receptividad, estar presentes en nuestra existencia, en lugar de cavilar sobre el pasado o el futuro, de querer estar en otro sitio o de otra manera, mientras nuestra vida tiene lugar aquí y ahora”.

Una lección más de que la única forma de encontrar la paz, la felicidad y la serenidad es instalándose en el instante presente en el que habitamos en cada uno de los momentos en los que se desarrolla nuestra existencia.

Lo demás son ganas de “liarla”.