Hablar de nuevas masculinidades es hablar de fortalecerse contra la barbarie de la violencia de género. Aprender a ser para estar en el nuevo tiempo de la necesaria igualdad.

 

Para mí ha sido una grata sorpresa descubrir este nuevo espacio de trabajo del psicólogo en Atocha, Jacobo Blanco sobre la psicología en las nuevas masculinidades.

Afortunadamente, desde hace años, se está trabajando sin descanso por la igualdad de género. Por el respeto hacia la igualdad, lo que se traduce también en la aceptación de nuevas formas de masculinidad más acordes con estos tiempos.

Pero no siempre y por desgracia fue así. Quienes pertenecemos a una anterior generación (por ejemplo la mía de los 60) fuimos educados desde la óptica de la antigua masculinidad. La de “los hombres no lloran”, la del “vigor y la fortaleza”, la del “hombre centro de la casa”.

Esa forma de educar ha ido produciendo una forma de ver y entender el mundo que tenía que ser cambiada cuanto antes.

 

Cambiar para el nuevo tiempo de igualdad.

 

Afortunadamente, desde la psicología se pone en marcha trabajos como el de Jacobo Blanco que otorgan la posibilidad de esa aceptación de las nuevas masculinidades hacia la igualdad y la comprensión de los nuevos roles y papeles, necesarios en este nuevo tiempo.

Porque de lo que se trata es de deconstruir y construir aquellas viejas formas de entender la posición del hombre y de la mujer en nuestra vida personal y en nuestra vida social.

Es el trabajo de la psicoterapia del psicólogo en atocha, para deconstruir y nadie mejor para explicarlo que el propio Jacobo cuando dice que “la identidad de género, la orientación sexual o la expresión de género son aspectos de gran calado para las personas”. Y es que “a veces llegan hasta el punto de tomarse como un Todo cuando oímos hablar de ese –chico trans-, -aquella mujer lesbiana- o el –tipo amanerado-.

 

La transformación personal como cambo y mejora.

 

Son muchos años de una mala educación en la perspectiva de género que sigue teniendo una marcada derivada de violencia contra quien se toma como diferente e inferior.

Algo que es necesario seguir cambiando para trabajar en unas relaciones de igualdad y respeto.

Es la apuesta de ayuda a la transformación personal de este psicólogo porque “resulta sensato pensar que si queremos cambiar cómo expresamos nuestra masculinidad, en concreto aquellos aspectos más lesivos, necesitamos revisar todo nuestro marco vital de referencia, nuestras experiencias, nuestro desarrollo, valores, automatismos, ideales, etc. No es trabajo sencillo, pero sí necesario.”

Y es aquí donde el trabajo de la psicoterapia puede dar sus buenos frutos para ayudar hacia el crecimiento personal con el fin de caminar hacia ese espacio de libertad que significa el lugar de las nuevas masculinidades.

Nuestra vida en sociedad en estos nuevos tiempos en los que estamos, ya bien entrados en el siglo XXI, piden con fuerza la nueva visión para la igualdad.