Crisis actual y mindfulness es una mirada diferente al proceso histórico y emocional que estamos viviendo. Mindfulness, la práctica de la atención plena, nos ayuda a resituarnos ante esta crisis actual para seguir creciendo como personas.

En 1912, Woodrow Wilson, Vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos, escribía lo siguiente sobre los cambios que se estaban produciendo en el mundo a principios del siglo pasado:

“Da la impresión de que en nuestros días el individuo ha quedado oculto. Los agricultores no trabajan ya en su mayoría para sí mismos, ni colaboran en el trabajo como antiguamente, sino que suelen ser empleados, de mayor o menor rango, de grandes empresas. Hubo un tiempo en el que las empresas desempeñaban una función secundaria en la vida económica, pero hoy ostentan la función principal, y la mayoría de la población trabaja para ellas…

En el pasado, y desde el principio de los tiempos, los hombres se relacionaban entre sí como individuos… hoy las relaciones diarias de los hombres se producen mediante grandes e impersonales negocios, con organizaciones, pero no con otros individuos.

Estamos ante una nueva era social totalmente nueva, nueva para las relaciones humanas, un nuevo escenario para el drama de la vida”.

En esa época, alguien que hubiese nacido en 1880, a los 40 años, en 1920, el mundo a su alrededor habría cambiado radicalmente y para siempre; unos cambios que en aquella época provocaron la aparición de lo que se conoció como estrés social.

Hoy, casi justo un siglo después, estamos viviendo una nueva era de revolución y cambio social, ante una crisis actual,  provocada esta vez por la aceleración y los cambios que supuso la aparición de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, la intensificación del neoultracapitalismo financiero sin rostro humano, y la crisis sistémica que estalló tras conocida como “La burbuja inmobiliaria”.

 

Frente a cambios tan radicales de un mundo que muere y otro mundo que va emergiendo, los seres humanos se debaten entre la sorpresa y el miedo ante lo desconocido, la aceptación de los cambios y la ilusión de los nuevos retos que se abren y la desilusión por imaginar que, para muchos, esta crisis, significa un círculo vicioso del que ya no van a salir. Piensan que, en esta crisis actual, ya se van a quedar para siempre.

Mindfulness, la práctica de la Atención Plena, es una poderosa pero sencilla herramienta para promover la adaptación ante los nuevos cambios que se avecinan y la aceptación de un mundo transformador, pero lleno también de nuevas experiencias, retos y posibilidades y nuevas formas de resposicionarse ante esta crisis actual que vivimos con tanta intensidad.

Como a principios del siglo XX, en los albores de este nuevo milenio, el hombre vuelve a sentirse perdido y sin una continuidad ni visualización de un futuro prometedor. La solución está en el mismo lugar en el que estás mientras lees este nuevo post del blog; justo delante de ti, en el instante presente. Es desde ahí donde el camino arranca para poder encarar los nuevos retos y posibilidades y no en el escenario del drama de la vida como lo llamaba Wilson, sino en la magia de la maravilla de vivir, pese a cualquier problema.

Dejarse arrastrar por la velocidad del tiempo, verse vencido ante lo desconocido y creer que ya nada será como antes, es la antesala de la derrota.

Instalarse en el instante presente, remontar el río de la vida desde el Aquí y el Ahora, aceptando los cambios que se producen y trabajando desde esa posición en la motivación, en el quién eres, que quieres y que deseas para mañana, puede ser el principio de un nuevo tiempo que ha de vivirse desde la sencillez y el humanismo.

La crisis actual, también es tiempo de nuevas oportunidades. Mindfulness nos ayuda a reubicarnos en un mundo en cambio. La decisión es tuya.