Aprender a concentrarse en un mundo tan lleno de ruidos externos e internos, es todo un reto superable. Si derribas los muros que te impiden centrarte en el instante presente, en el aquí y en el ahora, podrás ser capaz de aprender a concentrarte en lo que desees. Ni es magia, ni falsa realidad. Focalizar la atención con la poderosa herramienta que nos supone la práctica de mindfulness o atención plena, es aprender a concentrarse de otra manera. Te invito a probarlo.

 

Aprender a concentrarse es aprender a ponerse “las gafas mindfulness”

Si tienes problemas de atención, desde la práctica de la atención plena o mindfulness, puedes encontrar una muy buena herramienta que sirve, entre otras cosas, para aprender a concentrarse mejor. Estamos sometidos a muchísimas fuentes de información que no gestionamos bien. Estamos sumidos en un mundo globalizado y altamente tecnológico que hace que, en nuestra vida diaria, las redes de información estén disponibles las 24 horas a golpe de un clic, lo que suele provocarnos un enorme déficit de concentración en aquello que nos interesa.

Desde la práctica de la atención plena o mindfulness, tender a la focalización en el instante presente, en lo que haces en este preciso instante, es situarte ante un nuevo modo de gestionar tu tiempo y por lo tanto ser capaz de aprender a concentrarse de forma eficaz.

Como todo nuevo hábito, necesita de un ejercicio continuado durante un periodo de tiempo para que esta nueva forma de aprender a concentrarse tenga los resultados que buscas. En el caso de la práctica de la atención plena o mindfulness, desde Plenacción como espacio para el desarrollo personal y laboral, basado en mindfulness, vas a encontrar puntual información y formación sobre todo aquello que tenga que ver con una mejor calidad de vida desde el instante presente.

Es aquí y ahora en el instante en el que habitamos y es desde ahí desde donde tenemos el poder de focalizar nuestra atención para aprender a concentrarse mejor y establecer unas mínimas pautas de comportamiento en nuestra vida cotidiana para poder hacer posible el nuevo hábito.

 

Además de los diferentes PROGRAMAS que puedes ver clicando en este enlace: ACTIVIDADES PARA LA CONCENTRACIÓN, quiero invitarte a visitar “El Blog de Plenacción” que actualizo constantemente.

Como puedes ver, si te pones “las gafas mindfulness” o de Atención Plena, irás aprendiendo de una forma sencilla y amena, con recursos fácilmente identificables, a encender tu linterna de la consciencia serena y ecuánime para ver con serenidad lo que acontece en el instante que habitas, que no es otro que el Aquí y Ahora.

Aprender a concentrarse, por tanto, no es tan difícil. Lo complicado -soy consciente- es dar el paso para cambiar el mal hábito. Desde Plenacción quiero que sepas que estoy para acompañarte en ese proceso