La Pirámide de Maslow es un buen recurso para tomar conciencia de tu estado actual, de dónde estás, pero también hacia dónde quieres ir.

 

Se trata de una jerarquía de necesidades que propuso Abraham Maslow en “Una teoría sobre la motivación humana” en 1943 y que ha marcado muchas teorías sobre el desarrollo personal y el sentido de la felicidad.

La idea es que desde que se satisfacen las necesidades básicas, los humanos vamos desarrollando más necesidades y deseos.

No me voy a extender en este artículo sobre Maslow y su pirámide, que puedes ver en este enlace: La pirámide de Maslow

La Pirámide de Maslow y el desarrollo personal

 

Quiero ir más a la parte personal. Tienes, como ser humano, la posibilidad de elegir la vida que quieres vivir, más cuando por tus circunstancias personales, tienes eso que señalaba Maslow en su pirámide, en los campos de la fisiología, la seguridad, la afiliación, el reconocimiento y la autorealización.

En todas esas áreas hay un equilibrio que sustenta tu ser, tu estar, tu hacer e incluso tu tener.

El aprendizaje continuo sobre cómo responder ante el desequilibrio de la pirámide es fundamental para disponer de una vida con sentido.

En La pirámide de Maslow es como si todas las piezas de un puzzle personal quedasen perfectamente integradas y colocadas y eso hace que dispongas de un cierto sentido de la felicidad y del bienestar.

Pero hay que tener claro que esos equilibrios no permanecen estáticos nunca. La vida es fluir y cambio constante. Así que la pirámide de Maslow se puede alterar por circunstancias de la vida o incluso malas decisiones que tomamos, caminos equivocados.

Crisis y mindulness. Una etapa para crecer.

 

Es entonces cuando aparecen las crisis que en sí mismas no son ni buenas ni malas, sino simplemente crisis que debemos superar para restablecer de nuevo ese equilibrio de la famosa pirámide.

Por eso, la práctica de la atención plena o mindfulness, nos da las herramientas necesarias para aprender a resituarnos en nuestro aquí y ahora y desde ahí ir poniendo atención en cada paso para sostener en el tiempo el equilibrio deseado y para saber reaccionar cuando ese equilibrio se desvanece y debemos encontrar otro.

De vez en cuando es bueno parar, detenerse y mirar. ¿qué tienes?, ¿qué haces?, ¿qué deseas?, ¿cómo te gustaría estar dentro de 1 año, 2 o 3?, ¿Qué quieres ser, estar, hacer y tener dentro de, por ejemplo, 5 años?.

Es en ese objetivo desde donde vamos dando pasos justos y necesarios para sostener el equilibrio de nuestra vida avanzando en nuestro propio desarrollo personal.

Partir de la pirámide de Maslow, trabajar en tu propia rueda de la vida y practicar mindfulness o atención plena para disponer siempre de una buena “caja de herramientas” vitales que te permitan un buen desarrollo personal e incluso profesional. Ahí está la clave.

Pero la clave también está en estar y disfrutar del tiempo y no dejarlo pasar sin sentido y sin atención.

Es el encuentro con la serenidad independientemente de la edad que tengas.

Lo real es aquí y ahora.