Hablamos de interdependencia positiva cuando hablamos de cooperación.

 

“Elogio de la interdependencia”. Los vínculos que nos hacen vivir. Rébecca Shankland y Christophe André. Editorial Kairós

 

 

Hablamos de interdependencia positiva cuando hablamos de los vínculos que nos hacen vivir. Hablamos de interdependencia cuando hablamos de vida.

Esto es, precisamente, de lo que nos hablan Rébecca Shankland y Christophe André en este interesante volumen de Kairós.

Es imposible vivir en la más absoluta soledad. Somos seres sociales y nos necesitamos unos a otros.

La interdependencia positiva nos hace ver cómo y aún más en estos tiempos que corren, los vínculos que creamos y que la vida nos crea entre todos los seres, hace que podamos mejorar como especie.

En la pareja, en la educación, en la amistad, en nuestro trabajo. En todos los ámbitos de nuestra vida, la vinculación positiva entre seres humanos nos hace mejores y nos hace avanzar.

Cómo nos señalan desde el mismo inicio del prólogo: “Todos los seres humanos somos dependientes unos de otros desde el momento en que nacemos”

Es la línea de trabajo que nos ofrecen estos autores a lo largo de toda la lectura de esta obra.

No hace falta más que permitirse un instante de atención plena para analizar una jornada normal de nuestra vida cotidiana para darse cuenta de lo que mejora nuestra vida desde la interdependencia positiva.

Una de las prácticas más hermosas que se realizan durante el aprendizaje de la práctica de la atención plena o mindfulness, es dedicarse a realizar una comida en completo silencio.

 

 

Se pide la mirada atenta al plato que vas a ingerir y dedicar ese silencio a quienes han hecho que ese plato que vas a comer esté lleno de esa alimentación que te da la vida.

¿Cuánta gente ha estado trabajando para que tú puedas comer?

De ahí la presencia constante para la mejora de la vida de la interdependencia positiva. No estamos solos. Dependemos unos de otros y eso nos puede hacer mejores.

Como señalan los autores: “vamos a ver las condiciones que permiten que la interdependencia humana siga siendo un elemento constructivo para cada uno de nosotros y para la evolución de nuestra sociedad”

En definitiva, hablar de “los vínculos que nos hacen vivir”