“Focus. Desarrollar la atención para alcanzar la excelencia”. Daniel Goleman. 

De existir el concepto de Best Seller  narrativo en el mundo de las ediciones de libros de “Desarrollo Personal”, sin duda, el libro que hoy os recomiendo, estaría en estos momentos en la lista de las mejores listas ocupando, seguro, el primer puesto. Es la Inteligencia Emocional con Mindfulness. Una nueva forma de Liderar. Otras forma de Liderazgo Mindfulness

Cuando hablamos de inteligencia emocional, hablamos de Goleman. Este libro está siendo uno de los más vendidos en todo el mundo y por algo será. Hablamos, ni más ni menos, de Daniel Goleman, lo que ya en sí mismo es una garantía de buen hacer. Quiero recordar dos de sus obras más nombradas, como son “Inteligencia Emocional” y “La práctica de la Inteligencia Emocional”, los dos en la misma editorial de este que os traigo, y los dos, como “Focus” abrieron nuevas perspectivas en el entorno de la psicología emocional y el desarrollo personal.

Ahora Goleman, en un extenso y profundo volumen, nos trae al epicentro de uno de los problemas por los que los humanos pasamos, y no es otro que nuestra falta de atención. Y en este caso, la importancia de focalizar la atención hacia el liderazgo y la excelencia.

En este caso, Goleman, nos habla del talento de la atención. Un talento al que, hasta ahora, no se le había hecho mucho caso, pero que de unos años a esta parte, comienza a verse como una de las vías de solución de muchos de los problemas y situaciones que la humanidad atraviesa.

 

En lo personal, baste decir, que tras su lectura, acabas viendo claramente como aquellos que están logrando un buen rendimiento en diferentes ámbitos, son personas que han trabajado en la focalización en el instante presente cuidando su atención. Es la meditación inteligente que nos hace ser dueños de nuestro presente.

Nos muestra el autor, psicólogo y periodista, tres formas de focalización de nuestra atención: la focalización interna, la focalización en los demás y el foco exterior.

Con esa sencilla receta y, obviamente su práctica, podemos trabajar desde una actitud mindfulness en algo a lo que hasta ahora no le dábamos mucha importancia, pero resulta ser el inicio de nuestra felicidad y paz interiores.

Dice Goleman “El entrenamiento mindfulness reduce la actividad de los llamados circuitos del yo, ubicados en la corteza prefrontal medial, de modo que, cuanto menos diálogo interno, mejor podremos experimentar el presente”, para seguir añadiendo que “cuanto más tiempo lleve una persona practicando mindfulness, más fácilmente podrá desacoplar su cerebro de los dos tipos de autoconciencia y activar, libre de todo parloteo mental relativo al “yo”, los circuitos que alientan la presencia aquí y ahora”.

En definitiva “Al cambiar la relación que mantenemos con el pensamiento, el mindfulness nos permite romper la cadena de pensamientos que, de otro modo, acabaría revolcándonos en el sufrimiento”.

Por cierto, fantástico el ejemplo de lo que significa la práctica de la atención, en la primera página del libro en el capítulo “la facultad sutil” cuando nos presenta a “los ojos del centro comercial”.

Ganas de leerlo ¿verdad?