El cambio en las organizaciones es fundamental para encarar con éxito un futuro que ya forma parte de la realidad.

 

La gestión del cambio es la garantía para avanzar en beneficio de todos.

Vivimos nuevos tiempos en los que la hiperglobalización y el desarrollo exponencial de las nuevas tecnologías, hacen que la innovación sea constante y el entorno en el que viven las organizaciones, sea cambiante.

El gran reto al que todas las organizaciones, sean del tipo que sean, deben adaptarse, es al de la flexibilización, pues ya nada es perdurable en el tiempo.

Hay un sentido de incertidumbre al que una buena gestión del cambio es esencial para adaptarse a la nueva realidad que emerge día a día.

Las fases para la gestión del cambio.

 

Como en todo proceso de cambio, al igual que ocurre, por ejemplo, en el caso de los procesos de duelo, para que los cambios tomen el buen camino, se ha de pasar por varias fases.

Desde la negación del cambio hasta la aceptación y, por lo tanto, el buen desarrollo de los cambios, se atraviesan etapas de resistencia y exploración, en las que se dan reticencias, miedo y enfado y momentos en los que se empiezan a vislumbrar los beneficios.

Es el buen camino para realizar una buena gestión del cambio en todo tipo de organizaciones, pero también a nivel personal.

Como señala Arthur Zimmermann en su libro “ Gestión del cambio organizacional. Caminos y herramientas “ hay un “hilo rojo” a seguir a la hora de implementar los cambios.

El bosquejo de una visión, la construcción de un modelo de nuestra organización, la definición de los objetivos de cambio, la elaboración de los proyectos de cambio con grupos de tarea y el aprender de la resistencia y ajustar las intervenciones en el camino, son esos hilos a los que hay que atender para vislumbrar una buena gestión del cambio.

De estos procesos, indispensables en estos tiempos de cambio e incertidumbre que nos ha tocado vivir, son buenos expertos los amigos de Karismatia dedicados, precisamente, al coaching para empresas.

Ellos trabajan esa gestión del cambio tan necesaria para seguir generando valor en las organizaciones.

La comunicación y el cambio.

 

Hay que ser conscientes también, que una de las bases de todo proceso de gestión del cambio, es una buena comunicación.

Se trata de un proceso profundo en el que todos los agentes implicados, deben estar perfectamente comunicados para poder ir redirigiendo el proceso hacia el éxito que se busca.

Hablamos de personas. Hablamos de relaciones. Hablamos de cambio. En definitiva, cuando hablamos de procesos de cambio en las organizaciones, estamos hablando también de modelos de comunicación para generar ilusión frente a los cambios.

Una vez establecidos los cambios en la organización, es muy importante también, el establecimiento de un plan de seguimiento para ir manejando el rumbo en todo momento en la línea del camino que nos hayamos trazado.

Cambiar para avanzar.

 

Igual de importante es aceptar que los cambios en las organizaciones no son eternos. Dados los procesos de incertidumbre que vivimos en estos tiempos, es indispensable, en aras de una buena organización, estar siempre al tanto de todo nuevo cambio que se pueda producir en nuestro entorno.

Las crisis no tienen por qué ser malas. Una crisis puede ser un momento esencial para trabajar en una gestión del cambio que nos permita siempre estar en primera línea del desarrollo empresarial, pero también, de nuestro propio desarrollo personal.

Son nuevas oportunidades que se abren y que hemos de aprovechar.