Para enseñar a meditar a los niños no hay que crearles obligaciones, sino hacer de la experiencia una aventura de descubrimiento.

 

·El despertar de la ranita”. Meditación con los más pequeños. Eline Snel. Editorial Kairós.

Eline Snel, terapeuta y profesora de meditación, ya nos había presentado en su libro “Tranquilos y atentos como una rana”, publicado también en Kairos y del que te hablé en la Bibliomind de Plenaccción, sobre cómo enseñar a meditar a los niños y niñas de una forma amable para que adquieran un maravilloso hábito que, sin duda, les cambia a mejor.

El libro está centrado en los pequeños de 18 meses a 4 años, pero después de su lectura, te puedo asegurar, que podría servirnos a cualquiera.

El peligro de hacerse mayor, es olvidarse nuestro lado infantil que no debemos perder nunca.

Eline, como en su anterior libro e incluso en su volumen “Respirad” que ayuda a los adolescentes con las prácticas de mindfulness, nos demuestra que puede ser sencillo y divertido enseñar a meditar a los niños.

Escrito de forma amena y práctica, es muy útil para padres, profesores, tutores y cualquiera que quiera ayudar a los más pequeños a aprender a serenarse.

Vivimos en un mundo que gira demasiado deprisa y nuestras vidas parecen acelerarse sin límite. Esa aceleración incide también en los más pequeños que sienten las garras de la ansiedad y el estrés dificultando la comprensión de sus propias emociones.

Libros como este son de gran utilidad para intentar ir poniendo nuestro granito de arena para hacer de nuestros microespacios ámbitos de serenidad tan necesarios hoy en día.

El despertar de la ranita” complementa cualquiera de los volúmenes de Eline aunque este esté enfocado a niños y niñas de 18 meses a 4 años.

 

No tengo hijos, pero sí puedo hacerme una idea de la enorme labor que los padres tienen por delante a la hora de educar y formar buenas personas. De la misma manera, siempre expreso mi devoción por los profesores y profesoras que forman parte de nuestras vidas y cuya labor importante es formar, no solo mentes, sino también espíritus para el beneficio de todos y todas.

Ya se están haciendo importantes experiencias de llevar la meditación y el mindfulness a los colegios, a las escuelas e incluso a las universidades. Y con gran éxito.

Trabajos como los de Eline Snel son una bendición para este mundo en el que estamos y que tantas ganas tenemos de cambiar.

Enseñar a meditar a los niños es trabajar por un mundo mejor. Dar respuestas a sus preguntas en edades tan tempranas es asegurar los recursos necesarios para que, el día de mañana, sus ojos vean el mundo con más compasión, solidaridad, amor y esfuerzo por hacer de la vida un lugar más habitable. Y sí, ¡claro que es y tiene que ser posible!

Libros de Eline Snel:

Tranquilos y atentos como una rana”

-Tranquilos y atentos. Cuaderno de ejercicios”

-”Respirad. Mindfulness para padres con hijos adolescentes”