Cada cierto tiempo, desde hace ya algunos años, utilizo algún día para crear un paréntesis de silencio e introspección que me ayude a, por lo menos, saber, no ya donde voy, sino donde estoy.

Aprovecho para sentarme a escribir acerca de aquello que me gusta, de crear utopías, planes y dedicaciones en una especie de “Arte de vivir en el tiempo” y en el que desarrollo o modifico mi Plan de Desarrollo Personal (https://plenaccion.es/el-plan-de-desarrollo-personal-pdp/) con el que puedes hacer un buen análisis de que es aquello que te otorga la felicidad y cuánto tiempo dedicas y debes dedicar a aquellos aspectos de tu vida que te pueda llevar a eso que todos perseguimos, que no es otra cosa que el arte de ser feliz.

Felicidad en cuatro niveles: Felicidad sensorial, emocional, intelectual y espiritual.

Te invito a que lo hagas. Piensa y escribe las 10 cosas más importantes que te hacen feliz y no lo centres en la felicidad material pues es esta la que te proporcionará, seguro, más insatisfacciones.

Escríbelas en orden de importancia siendo la primera la principal y ahora escribe a su lado el tiempo que le dedicas a cada una de las cosas que te otorga la felicidad durante un mes. Es ahí donde comenzarás a ver y a ser consciente de donde y en que gastas tu tiempo. Porque no es que no dispongamos de tiempo, es que la mayoría de las veces lo malgastamos.

Un buen trabajo es ser consciente del tiempo presente. Marcarse metas está bien, pero una vez marcadas, simplemente olvídalas y céntrate en el instante cierto y presente en el que te hayas y trabaja desde ahí, porque es lo único que existe y desde ahí podrás ir construyendo tus días hasta alcanzar las metas que te has propuesto y que según has anotado son la base de tu felicidad.

Tu propósito es ser feliz y para ello establecerás unas metas, convierte luego esas metas en objetivos cuantificables y luego decide cuanto tiempo vas a dedicarle a cada uno de esos objetivos.

 

Recuerda que el tiempo es un recurso limitado y por lo tanto no dispondrás de tiempo para todo, así que te toca seleccionar y ser más radical para trabajar tu plan. Lo contrario es el estrés, la ansiedad y la desmedida aceleración sin pausa.

Y recuerda los cuatro niveles de la felicidad que harán realidad tu propósito de ser feliz y que es posible cuando las necesidades básicas están cubiertas.

1.- Felicidad sensorial. El placer de los sentidos

2.- Felicidad emocional. Trabaja siempre en las emociones positivas

3.- Felicidad Intelectual. Saber y conocer te hará feliz. La ignorancia es sufrimiento

4.- Felicidad espiritual. No dependas de las circunstancias, ni de los objetos, ni de las necesidades ni deseos. Es la felicidad de la consciencia la que no depende de lo material.

Te invito a que lo hagas…merece la pena…y como la respiración, es gratis