Cuidarse en la pandemia porque vivimos una época compleja y de enormes transformaciones que nos está afectando en lo personal incluso en nuestras relaciones familiares y sociales.

 

No está siendo un tiempo fácil. Nadie esperaba que un virus hiciese estallar nuestra forma de vida a la que estábamos acostumbrados.

 

Cuidarse en la pandemia como inicio de tu revolución personal

 

Cuando el 13 de marzo del 2020 nos dijeron que había que estar encerrados en casa, no preveíamos que iba a ocurrir lo que luego ha ocurrido.

La vida saltaba por los aires y nos encontramos en un túnel ante el que parece difícil ver esa luz del final que nos proponga la serenidad para volver a la normalidad.

El problema también está en no aceptar que, igual, la normalidad del final de la pandemia, será otra normalidad, como fueron otras normalidades las que fueron apareciendo después de otras grandes pandemias que la humanidad ha atravesado.

No es fácil superar lo que estamos atravesando, pero hay que poner de nuestra parte para que, desde lo más íntimo, logremos remontar el vuelo de nuevo.

Desde la práctica de la atención plena, mi trabajo personal e íntimo con mindfulness, me ha servido en otras muchas circunstancias de mi vida y en este proceso también la práctica me está siendo muy útil para seguir caminando en el encuentro de un nuevo tiempo en el que -estoy seguro- van a crecer nuevas formas de habitar el tiempo, acompañado de nuevos retos e ilusiones.

Pese a todo, la vida continúa y debemos hacer el esfuerzo personal de encontrar nuestra serenidad.

Comparto contigo 10 ideas que te  pueden ser de utilidad para cuidarse en la pandemia desde el trabajo de la atención plena.

 

1.- Aceptación sin resignación

 

No hay más remedio que aceptar lo que vivo porque no tengo manera de cambiarlo aquí y ahora. Vivo una pandemia y, por mucho que quiera, no puedo volver a la casilla anterior.

Por mucho que yo quiera la pandemia no va a acabar porque yo lo desee.

Pero no me voy a resignar porque si me resigno, el tiempo me habrá ganado y me quedaré sin capacidad de respuesta.

La no resignación está en cuidarme y cuidar. Tratar de aprender como cuidarse en la pandemia y no dejar que me superen las malas noticias.

 

 

 

2.- Valoración de lo que tengo 

 

Desde la práctica de la atención plena, valoro lo que tengo (siempre hay algo de positivo a nuestro alrededor) para encontrar en su descubrimiento la base del camino a seguir para continuar la lucha contra este tiempo tan complicado.

Puedo enfadarme un momento para liberarme, pero no puedo estar enfadado todo el día porque eso paraliza.

 

3.- Anclar para avanzar 

 

Como en la escalada, voy anclando mis pequeños triunfos para que me sirvan de base a seguir creciendo pese al tiempo que habito.

 

4.- Adaptación al nuevo tiempo 

 

Ya no es ayer. Ahora es hoy. Lo que ayer nos servía, hoy ha quedado obsoleto y es posible que lo que hoy nos es útil, mañana tampoco me sirva.

Es el tiempo del cambio. Ha ocurrido en todas las etapas históricas de la humanidad. Prefiero ir aprendiendo a adaptarme al tiempo que me llega. Convencimiento de que lo que habrá de venir será mejor.

Después de toda pandemia, siempre ha llegado un periodo de nueva luz. No me enfrento con lo que no puedo cambiar y eso da fuerzas para seguir avanzando. Lo más importante es la vida. Lo demás todo tiene solución

 

5.- Organizarme el tiempo 

 

La organización del tiempo es siempre fundamental, pero más cuando por las circunstancias tienes que pasar mucho tiempo en casa, algo a lo que no mucha gente está acostumbrada.

Ser conscientes del tiempos es importante para no entrar en la desesperación. Dedicar tu tiempo con atención.

 

6.- Minimalismo emocional 

 

La práctica de la atención plena o mindfulness, te enseña a gestionar mucho mejor tus emociones y a no dejar que ellas te arrastren.

Me gusta llamar “minimalismo emocional” a establecer un cierto control sobre mis emociones.

La práctica de la meditación me ha enseñado a aprender a hacer una buena gestión de esas emociones.

Es bueno llorar, pero no es bueno llorar todo el día.

Esa es la clave. Dale el tiempo que se merecen. No más. 

 

7.- No comparar tiempos 

 

Ayer fue ayer y punto. No hay más.

No puedo recrearme en la cantidad de cosas que hacía antes del 13 de marzo de 2020 y lo limitado que estoy hoy un año después.

Ahora es lo que habito y me organizo para incluso hacer otras cosas que antes no podría hacer.

Este es un nuevo tiempo y me niego en rotundo a pensar que el tiempo pasado fue mejor.

Ahora es aquí y ahora y hay margen para adaptarse al tiempo que habitas.

La queja no me ayuda.

 

8.- El perchero 

 

Cuando salgo o entro en casa, imagino que tengo un perchero en la puerta y es ahí donde dejo cualquier “mal rollo” que pueda tener.

No pienso cargar con piedras la mochila de mi vida.

Deja las piedras en el perchero y cargate con una sonrisa.

No vayas por la calle con demasiado peso a tus espaldas emocionales.

Haz que el espacio de tu casa sea un lugar de equilibrio y serenidad.

 

9.- La práctica del aquí y ahora 

 

Mi mejor recomendación que puedo hacerte es que no dejes de practicar la atención plena o mindfulness. No es algo pesado y es perfectamente integrable en tu vida cotidiana.

La práctica de la atención plena te será muy útil para ir aprendiendo a sostener una nueva forma de SER, ESTAR, HACER y TENER en tu vida cotidiana. 

 

10.- Lleva un diario 

 

Encuentra espacios de silencio y dedicación a ti.

No tienes por qué “escribir bien”. Que ese pensamiento no te detenga para comprarte un cuaderno y dedicar cada día un rato de silencio para escribir lo que vives, lo que sientes, lo que sueñas, lo que habitas.

Te aseguro que, con el tiempo, ese cuaderno diario puede ser tu guía de descubrimiento en el tiempo nuevo que se avecina.  

10 ideas para cuidarse en la pandemia desde el punto de vista de la atención plena que, en el fondo, son 10 invitaciones al descubrimiento de nuevas formas de habitar tu tiempo.

Espero de corazón que puedas seguir caminando al encuentro de esa serenidad que siempre buscamos.

Aunque los tiempos sean complicados, desde la interacción y el no aislamiento, estoy seguro que podrás seguir creciendo como persona que tiene el derecho a una vida digna.

Siempre adelante. Siempre en búsqueda de ese lado positivo aunque creas que solo domina la oscuridad.