Vamos a a prender a practicar mindfulness y mejorar nuestro bienestar.

Ahora que vamos a empezar una nueva edición del PROGRAMA ENCUENTRO (40 días de prácticas de Mindfulness o Atención plena perfectamente integrables en tus quehaceres diarios y en el que ves cómo practicar mindfulness para llevar una vida saludable), muchas personas me preguntan a través del correo plenaccion@gmail.com que si esto tiene algo que ver con la religión porque leen o han escuchado que hay algo de espiritual.

Obviamente les contexto que no, que la práctica de Mindfulness o Atención Plena, no tiene nada de hecho religioso si por eso se entiende acatar una serie de preceptos, obligaciones, deberes y creencias, pero que si tiene, y mucho, de espiritual, entendido esto como el acceso a nuestro estado íntimo como seres humanos, como “la dimensión de profundidad de lo real”.

Practicar Mindfulness o la atención plena para llevar una vida saludable, no tienen nada que ver con apartarse “del mundanal ruido” (uno o una se aparta en la medida que quiere), ni de hacerse vegano de un día para otro, o abandonar todas sus pertenencias porque se habla de desapego o convertirse en un humillado porque también se habla de aceptación o de vivir libre de juicios.

Practicar Mindfulness o atención plena es, simplemente, aprender a volver a utilizar en pos de nuestro bienestar y nuestra fuerza natural, esa linterna interior que todos y todas tenemos dentro y que nos permite dirigir nuestra conciencia allí donde nosotros queramos.

Encender de nuevo esa linterna, es volver al lugar del que no debemos salir nunca y ese lugar no es otro que el Aquí y el Ahora, el instante presente, la vida que pasa ante nuestros ojos.

Cuando tengo que explicar esta labor de Mindfulness, siempre me esfuerzo para hacer entender que meditar no es solo sentarse en un cojín, escuchar mantras o decir oooommmmmm. Esa es una forma, pero meditar también es poner nuestra conciencia en el aquí y ahora mientras conducimos, hablamos, comemos, trabajamos, nos relacionamos, amamos, e incluso discutimos o “sufrimos” un desengaño, una traición o nos enfrentamos a un dolor.

Practicar Mindfulness o atención plena es vivir, pero vivir habiendo apagado ese piloto automático que hace que siempre estemos sumidos en la marea de pensamientos inconscientes que emanan de nuestra cabeza y que nos impiden un natural estado de paz y serenidad que nos permita ser más conscientes de todo lo que hacemos.

 

Necesitamos, ante este mundo en el que habitamos, tener las riendas de nuestra vida, para que las emociones no nos arrastren donde no queremos ir.

Ahora que me llegan muchos correos pidiendo información o intentando aclarar si esto de Mindfulness o Atención Plena es “algo raro” o si “me puede afectar en mis relaciones”, siempre digo: ¡claro que afecta!, pero en lo positivo. Es curioso ver cómo, en uno de los primeros ejercicios que se llevan a cabo al principio de cualquier contacto con mindfulness, y que es mantener un silencio durante algunos minutos, no somos capaces de estar bien concentrados. La gran pregunta, entonces, es ¿Qué nos ocurre para que no seamos capaces de sentarnos en silencio con nosotros mismos sin hacer otra cosa que sentirnos?.

La práctica de la atención plena o mindfulness es, en realidad, un canto a la vida; a esa vida que sólo vivimos en el aquí y ahora. Es aprender a aceptar sin entrar en la resignación. ¿te vienes a descubrirlo?.

Pero antes, y si aún no lo has hecho, te voy a recomendar que te suscribas a plenacción (SUSCRIBIRME DESDE AQUÍ) y así puedas tener una primera práctica mindfulness como es hacer, durante 6 días, y completamente gratis, un seminario de introducción a Mindfulness, y si ya tienes algo de experiencia o, directamente quieres “tirarte a la piscina”, prueba a venirte de viaje con nosotros en esta nueva edición del viaje al instante presente que significa el PROGRAMA ENCUENTRO

Por cierto, si te inscribes ahora, pero no eres suscriptor de plenacción, no te preocupes, tendrás una grata sorpresa al iniciar el viaje.

Anímate y vente de viaje al Aquí y Ahora. Aprenderás a ponerte “las Gafas Mindfulness”.