Quiero hablar de cómo gestionar el tiempo sin tener que estar siempre luchando contra el reloj y viviendo en una constante aceleración.

¿cómo se hace esto?, te preguntarás. Pues bien, la práctica de mindfulness es una poderosa herramienta para tomar conciencia del tiempo, pero sobre todo, para saber que, por ejemplo, a 1 de octubre ni es Halloween ni se deben escuchar villancicos…Déjame que te cuente…

Sin duda, no hay que ser muy listos para ver y sentir que nos hemos dejado arrastrar por una imparable aceleración del tiempo. Escribo este post en el primer día de un mes de octubre en el que he visto, por primera vez, el anuncio de las fiestas de Halloween…¡¡cuando falta todavía un mes para el 1 de noviembre!!. Cada año me pregunto cuál será el primer día tras el mes de agosto en el que escucharé el primer villancico o veré la primera referencia abierta a la navidad…y cada año lo encuentro antes

Al hablar de cómo gestionar el tiempo, quiero invitarte a, por un instante, pensar en el bono/hora que cada día la vida te regala nada más despertarte por la mañana. Es como si en tu mesilla de noche, nada más abrir los ojos, te encuentrases un bono de 24 papelitos que corresponden a 24 horas; un bono por cada hora. Pues bien, esos son los bonos que te tienes que gastar en todo el día porque ni puedes pedir más ni puedes devolverlos o ahorrarlos. Es decir, la gestión de tu tiempo es fundamental y en gran medida depende de tí.

El tiempo futuro

Cuando desde “el tiempo social” se nos imponen las aceleraciones que hacen que el 1 de octubre ya se anuncien fiestas de un mes después, o un 10 de noviembre ya tengas los adornos de navidad a la vuelta de la esquina, el problema es que desde nuestro “tiempo real” nos metamos en ese túnel de aceleración sin darnos cuenta y, por lo tanto, sin tener conciencia de nuestro tiempo por vivir siempre con el “piloto automático” puesto.

Ese sistema de aceleración que se va imponiendo, nos hace creer que la felicidad está en ese espacio que preanuncio con mucha antelación. Ya sabes…ahora estás fastidiado, pero aguanta que el 1 de noviembre está al caer, ahora no puedes más pero aguanta que la navidad está ahí ya mismo, ahora estás que no puedes más, pero Semana Santa ya viene, ahora estás a punto de tirar la toalla, pero el veranito ya se huele….

 

Cuando realizas un trabajo de “detención” mental para situarte en una postura de observación, tu tiempo, la percepción que tienes de esas horas que pasan, se convierte en una herramienta para tu propio desarrollo personal y para la buena gestión del estrés.

Gestionar el tiempo desde aquí y ahora

Haz la prueba y para durante 5 minutos lo que estés haciendo. Ponte la alarma del reloj, cierra los ojos y céntrate en tu respiración. No hagas nada más y no abras los ojos hasta que suene la alarma….

¿Qué ha ocurrido?…pues seguramente que no hayas aguantado los 5 minutos, y si los has aguantado, habrás visto el muuuuucho tiempo que es 5 minutos. El problema es que como no somos conscientes momento a momento del tiempo, nos dejamos arrastrar por los cantos de sirena que vienen de fuera y tendemos a la continua aceleración.

Sé que no es sencillo, pero es perfectamente posible. Sé que no es un cambio de un día para otro, pero aprender a cómo gestionar el tiempo es posible.

Para empezar puedes hacer pequeños cambios en tus rutinas diarias. Por ejemplo, intenta poner el despertador por las mañanas unos minutos antes de levantarte de la cama. No saltes como un resorte nada más sonar la alarma. Trata de permanecer unos minutos activando tu atención sobre la respiración y el silencio del instante.

Te invito a parar para gestionar

A lo largo del día, no saltes de una actividad a otra de forma continua. Intenta ofrecerte, al menos, cinco minutos de descanso y “toma consciencia” entre una acción y otra. Regálate 5 minutos para atender como observador/a tu respiración, tu cuerpo ¿Cómo está?, ¿tenso?, ¿relajado?…levántate de la silla si permaneces trabajando mucho tiempo frente al ordenador, mira por la ventana si tienes una cerca, para posar la vista más lejos y descansar la vista, incluso no hagas nada…simplemente observa lo que haya en esos precisos instantes durante, al menos, cinco minutos y luego engarza con la acción que tengas que hacer a continuación.

Recuerda que a la hora de saber cómo gestionar el tiempo del que dispones, tienes 24 horas; ni una más ni una menos y no puedes ahorrar ni devolver ninguna. Recuerda que, al menos, necesitas 6 ó 7 horas mínimo para descansar, resta las horas de comida, las laborales…en fin, que solo desde la actitud de centrarte en el instante presente, en el aquí y ahora, puedes desarrollar una mayor atención para gestionar ese tiempo que se nos escapa de las manos.

La vida es eso que ocurre en el aquí y ahora y aquello que es extraordinario está en lo cotidiano aunque ahora no te sea sencillo verlo. La felicidad, la serenidad y la vida plena no es sólo para intentar amarrarlo en Halloween, navidad, semana santa, verano o un puente entre tanta locura. Se trata de volver a conectar con la vida a través de una buena gestión del tiempo y, aunque sumidos en una imparable aceleración que nos viene del exterior de nosotros mismos, en nuestro interior hay un reloj que anda más lento pero al que no hacemos nunca caso.

Te invito a una mejor relación con tu tiempo que, al fin y al cabo, es el tiempo también de los que te rodean.

El caso es que, te pongas como te pongas, cada año la primavera vuelve, el verano también, el otoño hace lo propio y el invierno cae digas sí o digas no.

Hay un tiempo completamente tuyo. Manéjalo desde el aquí y ahora.

Un ejercicio de respiración siempre viene bien. te invito a tomar conciencia del aquí y ahora: