En algún momento, si estás desempeñando una relación laboral por cuenta ajena, es posible que te hagas la gran pregunta: Cómo cambio de trabajo sin por ello arruinar mi salud tanto física como mental (todo está relacionado), y es posible también que seas consciente de que algunos avisos te anuncian que has de ponerte a dar el paso.

 

Plantearte cómo cambio de trabajo, supone enfrentarte a trabajar con emociones que has de aprender a gestionar para llevar a buen puerto tus deseos de realización y desarrollo personal.

 

Si de cómo cambio de trabajo hablamos desde la perspectiva de mindfulness, es porque practicar la atención plena, como suelo decir siempre, no es apartarse del mundo, sino estar en él para “darse cuenta” de cómo estamos, de qué hacemos y de qué somos. Y ante la posibilidad de cambiar de trabajo, nuestra mente y nuestro cuerpo pueden reaccionar con estados de ansiedad, miedo o nerviosismo.

A nadie se le escapa que los primeros años del siglo XXI, están siendo una época marcada por los cambios en todos los ámbitos de la vida; cambios a los que hemos de ir acostumbrándonos y cambios que debemos aprender a gestionar. Sobre todo, en estos primeros momentos, en los que se atraviesan esas “tierras de nadie” en las que el mundo anterior, tal y como lo conocíamos, desaparece, y el nuevo mundo que va surgiendo, todavía es una enorme incógnita. (En lo referente al mundo laboral te recomiendo la lectura de “PREPÁRATE: el futuro del trabajo ya está aquí”).

Es en esta “tierra de nadie”, puedes darte cuenta de que necesitas un cambio en el ámbito de lo laboral, porque crees que donde estás ya has cubierto todas tus expectativas, porque has encontrado una nueva vía de trabajo donde te consideren mejor o te paguen más, o tengas otras perspectivas.

Cualquier movimiento que comiences a realizar una vez que te ha saltado la pregunta de cómo cambio de trabajo, es normal que te produzca un terremoto interno y un cúmulo de emociones que sienten que te controlan, en vez de gestionarlas bien.

En estos casos, la práctica de la meditación, el mero hecho de aprender a “parar” para sentirte, escuchar lo que tu cuerpo y tu cabeza indican y aprender a situarte frente a los pensamientos distorsionadores que te llevan a la no acción, toman mucha importancia.

 

Cuando la duda nos asalta (es algo completamente normal) se impone la calma y la serenidad para poder tomar la decisión que tu corazón te dicta. Sometido al estrés, la duda paralizante y el miedo a salir de la zona de confort, tu cuerpo reacciona con más tensión y la mente se abarrota de pensamientos que, por desgracia, suelen tender al negativismo.

Desarrollar un buen plan de acción a través de la práctica de la atención plena, te posibilita que frente a la aventura que supone preguntarse cómo cambio de trabajo, aprendas a relativizar las cosas e incluso a disfrutar del proceso de decisión.

Este siglo XXI, es el siglo de la aventura espiritual (no lo entiendas como religión, sino de la mirada hacia nosotros mismos sin perder la perspectiva de lo social) en el que la vía está en reducir la competitividad entre individuos para tender a la coopetitividad (la nueva fuerza que mueve el mundo)

Al preguntarte cómo cambio de trabajo sin perder la salud, te invito a hacer un par de sencillas cosas:

-Descubre el enorme poder que tienes como ser humano, que no es otro que el uso de tu conciencia para “darte cuenta” de que la vida transcurre aquí y ahora. Desde ahí y con calma y serenidad y en la escucha del corazón, seguro que sabrás qué camino tomar

-Coge papel y boli, haz un hueco de silencio y como en la peli “Regreso al futuro”, sitúate dentro de cinco años y escríbete una carta a ti mismo agradeciéndote el paso que vayas a dar. Estoy seguro que descubrirás cosas de ti que desconocías y estoy seguro de que verás con más claridad lo que, en realidad quieres hacer cuando te llega la hora de preguntarte cómo cambiar de trabajo sin por ello entrar en la locura del estrés, las preocupaciones, la ansiedad y el miedo.

Por si te ayuda, te dejo un conocido relato…para tu reflexión. Puede que te ayude si lo sientes desde el corazón:

El pescador y el hombre de negocios:

“Un hombre de negocios estadounidense se paseaba por una playa y, no muy lejos de allí, un pescador descansaba mientras las redes se secaban. El hombre de negocios se acercó y se dirigió al pescador:

-Señor, si en lugar de descansar estuviera trabajando, podría tener una embarcación más grande.

-Sí, claro, ¿y qué?- contestó el pescador.

-Pues que gracias a esa embarcación más grande podría contratar a otra gente, crear empleo y luego adquirir otros barcos de pesca.

-Sí, ¿y luego?

-Todo eso le permitiría descansar- concluyó el norteamericano.

-Pero eso ya es lo que estoy haciendo ahora…”

(Del libro “Acción y meditación. Cambiarse a sí mismo para cambiar el mundo”).

Por eso, cuando te enfrentas al momento de preguntarte cómo cambio de trabajo, debes saber que, detrás de tu pregunta, quizás hay más cosas de ti mismo o misma que necesitas aclarar. Especialmente, también responder a la gran pregunta: ¿Qué vida es la que quiero llevar?.

Escríbete la carta y descubrirás…Igual lo que necesitas es también tu propio PLAN DE DESARROLLO PERSONAL