Cuando hablamos de vida sencilla, es para Plenacción un honor, contar con la colaboración de un buen amigo y excelente profesional de la atención plena o mindfulness.

Plenacción, como consultoría para el desarrollo personal y profesional basado en mindfulness o atención plena, también es un espacio para la divulgación de esa vida sencilla de la que nos habla Luis Miguel Colado, al que podéis descubrir en su web reducirestres.com

 

MINDFULNESS Y LA VIDA SENCILLA.

 

A todos nos gustaría a veces que la vida fuera más sencilla. Los problemas nos desgastan, nos asustan. Los apegos nos duelen, nos impiden avanzar. Los sueños de futuro nos crean ansiedad, nos inquieta pensar si realmente se cumplirán…

Y esa es, en la mayoría de las personas, el discurrir de la vida. Entre el deseo de lo agradable y el rechazo de lo desagradable.

Y nos movemos como un péndulo de un lado al otro. ¿La consecuencia? el vivir en una continua montaña rusa emocional. Y finalmente nos resignamos y pensamos que la vida es así…

Ahora bien, lo que la práctica de Mindfulness nos propone, basado en la psicología budista de la que procede, es otra forma de vivirlo.

Se trata de, entre otras cosas, practicar el desapego inteligente y la aceptación de la realidad, sin que ello represente una resignación pasiva. En nuestro proyecto de vida es lícito y sano plantearse objetivos y metas.

El problema viene cuando esos planes no salen según lo previsto. Cuando un barco zarpa a un nuevo destino, fija el rumbo y se prepara para la travesía.

Lo que no está en manos del capitán de ese barco es el estado de la mar, las tormentas que puedan aparecer, etc.

Lo que nos propone el estilo de vida Mindfulness es ser capaces de capear los temporales, y de reparar los daños que se puedan causar, para poder continuar navegando.

La vida sólo sucede en el momento presente y como en el tiempo nada permanece, todo cambia, es inútil quedarse anclado en el pasado, ya sea por un suceso doloroso o  un momento agradable.

Es sólo nuestra mente, a través de la memoria la que nos engaña, llevándonos con la imaginación a un tiempo que ya no existe, ni volverá jamás.

Ahí reside la capacidad de practicar el desapego inteligente. No se trata de vivir sin intereses, se trata tan sólo de soltar lo que es imposible retener o cambiar, pues perteneció a otro momento presente ya vivido.

Y ese el concepto para mi de vida sencilla, una vida vivida desde el corazón, desapegada de tanta mente basada en conceptos, en razones para todo. La única razón para vivir es la que puedes sentir desde el corazón.

Mira atrás y recuerda cada vez que te dejaste llevar por los miedos, que tomaste decisiones movidas por esa supuesta razón de la mente, que huye del supuesto peligro y busca la seguridad…falsa seguridad pues los miedos nunca pueden traer como fruto la felicidad o la plenitud.

Eso sólo procede del corazón, de aquello que sientes desde un lugar que no conoce el miedo, pues sólo fluye con el instante presente, el único en el que la vida real sucede. El miedo al futuro procede de una mente racional que imagina peligros, que busca la supervivencia a toda costa y se proyecta en evitar todo lo que pueda parecer dar un paso en falso, un salto al vacío…

Pero la realidad es que no hay nada seguro en el futuro. Es esa mente egoica la que crea esa ilusión, falsa y limitante la mayoría de las veces, para el encuentro de la verdadera felicidad.

Por esta razón cuando a través de la práctica de mindfulness comprendes ese concepto de eterno presente, puedes relativizar los problemas a resolver, los recuerdos dolorosos o las añoranzas, y de esta forma, ver que la vida sencilla es la que sucede en este preciso instante. Y para eso, hace falta poco más que la propia conciencia de darse cuenta, de observar y mirar cada detalle como nuevo y transitorio a la vez.

Si sientes que tu vida es difícil, complicada, estresante, llena de tensión tal vez debas acercarte a la atención plena, a la meditación y las otras técnicas de mindfulness, para descubrir esta vida sencilla de la que te hablo.

Ello no quiere decir que no surjan problemas, que ocurran accidentes, o que te cause dolor desprenderte de cosas o personas, pero la gestión de esas emociones la harás con una mente entrenada a no identificarte con esos sucesos temporales.

Con una mente que sabe que bajo las olas, el fondo del océano permanece estable y tranquilo, inmutable ante los sucesos cambiantes de un universo en constante movimiento.

Te espero ver pronto en este mar de sencillez y plenitud.

Gracias.

Luis Miguel Colado,  www.reducirestres.com