¿Hay técnicas para aprender a relajarse en medio de esta mundo tan loco en el que habitamos?.

 

Aprender a relajarse practicando el noble arte del silencio, es esencial para tu desarrollo personal y profesional.

La respuesta contundente es que sí, que no sólo es posible conseguir la relajación mental y aprender a relajarse, sino que te diría que es de obligado cumplimiento hacerlo para tu propio beneficio y el de quienes te rodean aplicando ténicas de relajación basadas en la práctica del silencio.

Dice Larry Rosenberg en su libro “tres pasos para el despertar”, que “conocerse a sí mismo es la puerta a la sabiduría y la libertad”.

No sólo estoy completamente de acuerdo con él, sino que, cada día más, siento que la relajación mental a través de la práctica de técnicas de relajación como la meditación en silencio con el objetivo de aprender a relajarse, tienden a provocar en cada uno de nosotros y nosotras, un profundo cambio que nos lleva a la serenidad y “a dejar que la vida se revele estando despierto o despierta y presente en medio de lo que ocurra”. Y como anota el mismo Rosenberg “No te decepcionará”.

Debido a nuestra actitud ante la realidad y nuestro tradicional modo de vida en “piloto automático”, nos pasamos el tiempo corriendo de un lado para otro, mientras nuestra cabeza, como si de un mono loco se tratase, va saltando de rama en rama; de la rama del pasado a la rama del futuro y nuestro cuerpo, completamente desatendido, solo es atendido cuando habla. Es decir, cuando duele.

Este modo de vida produce un continuo estado de tensión que se traduce en una ausencia total de relajación mental y en una constante ebullición de nuestra mente que produce pensamientos, juicios y valoraciones de forma automática sin que nosotros, en principio, podamos hacer nada, dado nuestro común caminar sin “darse cuenta” del instante presente.

Instalar en nuestra vida cotidiana técnicas de relajación para aprender a relajarse, que nos unan a nuestro natural silencio interior, es una vía de serenidad y autoconocimiento muy útiles.

El estrés, la ansiedad, los nervios, el cansancio crónico, el dormir mal y poco, los problemas con la comida, con el alcohol o con las dorgas son, en parte, consecuencia de esa total ausencia de relajación mental que habitualmente tenemos.

Pero tienes que tener muy presente, que esta forma de vida es susceptible de cambio a través de la práctica del silencio como método infalible para aprender a relajarse.

Sí, así de sencillo parece.

Conseguir la relajación mental a través de unas sencillas técnicas de relajación como la  práctica de meditación, es posible si se hace de forma habitual.

Para comenzar, aquí tienes un pequeño ejercicio que puedes llevar a cabo donde quieras y cuando quieras:

 

La práctica de mindfulness o atención plena, es un buen ejercicio para abrirte camino a la experiencia de habitar el aquí y ahora. Si aún no lo has hecho, te animo a que te inicies en la práctica cuanto antes.

 

Dice Larry Rosenberg en el libro del que te hablaba: “Ocúpese solo del momento presente. Eso es todo. Observe la mente para ver que está ocurriendo de verdad en ella, no para conseguir lo que usted cree que debería estar ocurriendo. Experimente la vida en el momento, y quizá llegará el día en que se encuentre en silencio”.

Y es que, en definitiva, cuando lo que necesitas es relajación mental que te devuelva a la vida que pierdes en el estrés, la ansiedad y los nervios y preocupaciones continuas, sentarte en cualquier lugar a permanecer en silencio un breve tiempo que habrá de alargarse poco a poco, te dará la suficiente perspectiva como para empezar a tomarte las cosas de otro modo. Entonces, aprender a relajarse se convierte en un hábito sereno que te devuelve al natural contacto con el fluir de la vida.

Así podrás observar que las técnicas de relajación que se proponen desde la práctica de mindfulness, son un ancla a la vida y no un método de aislamiento personal.

“La mente clara-que no está extraviada en el pensamiento- ve el mismo mundo de siempre, pero no con los mismos ojos de siempre”.

Esa claridad de mente, se consigue a través de la práctica del silencio.

Volver a la relajación mental de la que nunca deberías haberte ido, es uno de los objetivos básicos de comenzar a practicar el silencio.

De acuerdo, es como comenzar una dieta, decidirte a practicar deporte o pretender dejar de fumar desde este preciso momento; sólo es posible con decisión y constancia. Lo mismo ocurre a la hora de decidir que ha llegado el momento de proponerte abrirte al silencio para tomar conciencia del instante presente.

Puedes comenzar a probar o tomar nuevo impulso a tu práctica desde este enlace.

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Puedes también entrar a buscar en la BiblioMind algún libro que te sirva de inspiración.

Pero recuerda siempre aquello de que los libros son el dedo que señala la luna, pero no son la luna.

La experimentación, el cambio de hábitos, el trabajo en el aquí y ahora, afrontar el dolor para dejar a un lado el sufrimiento y sentirte pleno o plena desde la relajación mental, son los caminos ciertos para sentirte vivo y disfrutar de una vida sencilla. Por lo tanto, aprender a relajarse, debe ser un objetivo básico en tu vida para volver a tu natural serenidad y autocontrol.

Vivir es sencillo, lo complicado es dejarse arrastrar por la marea de pensamientos que hacen que la relajación mental sea una utopía inalcanzable.

Tienes que “darte cuenta” que la práctica de mindfulness o atención plena, será el ancla que te devuelva a la vida que deseas llevar.

Permíteme que te deje de nuevo con Larry Rosenberg que nos habla también del profundo significado de la relajación mental a través del descubrimiento de técnicas de relajación que puedas adaptar a tu quehacer diario:

“Al acceder a esta forma de vida viva y refinada a la que llamo silencio o quietud activa, puede que nazca en usted un amor, incluso una pasión por ella. Al practicar el darse cuenta sin objeto, cada vez es más posible vivir en él y desde él”. (“Tres pasos para el despertar. La práctica del mindfulness en la vida cotidiana”)